Retorno al Alto Egipto I parte
Les contaba en mi último mensaje a la Ramired que tuve la fortuna de acompañar a nuestra Provincial y a una Consejera al Alto Egipto que fue el lugar de mi misión desde enero del 87 hasta noviembre del 98, fecha en que regresé a Colombia para acompañar a mi mama en sus ultimos meses de vida. En esta región la comunidad tiene tres casas, una en Sedfa a 400 km. del Cairo donde me confiaron un pueblito a 3 km de allí y donde había funcionado un pequeno Dispensario en años anteriores, pero que había sido cerrado por falta de Hermana para atenderlo.
La edificación constaba de una pequeñita pieza de 4 mt2 , un patio de unos 18 mt2 en tierra, un sanitario árabe y dos piezas mas grandes. Todo se encontraba en estado lamentable que no desentonaba en nada con las demás casas del pueblito. Con un grupo de 5 muchachos cristianos, un poco de cal y buenas escobas le dimos un ambiente mas acogedor y comencé “servicio de salud” que consistía entonces en lavar ojos y oidos purulentos a causa de las infecciones que trasmitían los moscos. Trabajaba de 8 a 12 y me llegaban entre 60 y 70 casos diarios. Formé entonces una jovencita para ayudarme y teníamos tanta clientela que no dábamos abasto. Hacíamos también curaciones y aplicábamos inyecciones.
En el pueblito, de inmensa mayoría musulmana, había en esa época 26 familias cristianas y una pequeña iglesita sin ninguna apariencia exterior y en muy mal estado al interior. Sinembargo el Párroco de Sedfa venía a celebrar la Misa los domingos. Mi presencia era un aliciente muy grande para ellos y trabajamos unidos con mucho entusiasmo. Estuve muy gratamente sorprendida en mi visita de la semana pasada, pues lograron permiso para reconstruirla y les quedó muy bonita. A mi me costo casi cárcel en aquella época porque cambié la baldosa del interior SIN PERMISO y resulté toda emproblemada.
A 4 km de allí existía otra comunidad cristiana de 13 familias que habían aprovechado el cambio de curso del Nilo y se instalaron en unos terrenos baldios. Cada semana iba con otras personas a prestarles ayuda material y espiritual. Nos tocaba caminar poco menos de un km a pie pues no llegaban los vehículos hasta allá. Los encontré con carretera nueva pero en realidad los cambios que se operaron en estos 8 años desde mi partida son mínimos. Sus costumbres ancestrales los mantienen en un atraso de varios siglos. De todas maneras fue mucha la alegría mutua de volvernos a ver.
El cambio más importante que encontré en Sedfa fue el medio de transporte. En mi época habia unos 6 Ford 48 que hacían el servicio de taxis intermunicipal pero la gran mayoría de los hombres circulaban en burritos. Ahora hay cantidades increibles de ToK-ToK, motocicletas adaptadas para el servicio público con una apariencia de mini-automovil con capacidad para 3 pasajeros, simpatiquísimos. Lástima que la persona que me tomó la foto no la captó bien. Me parece que a Blanca le convendría mucho este medio de transporte (enviaré fotos) continuara….